
La cirugía bariátrica está indicada para pacientes con obesidad mórbida, obesidad extrema o con obesidad grado 2 asociada a enfermedades. En estos casos, el objetivo es lograr tres metas fundamentales:
Descenso de peso efectivo y sostenible
Mejoría o remisión de enfermedades asociadas
Mantenimiento del nuevo peso alcanzado en el tiempo
En el Centro de Obesidad (CO), proponemos un abordaje interdisciplinario que combina hábitos alimentarios, actividad física y la intervención quirúrgica. Este enfoque integral permite obtener mejores resultados a corto, mediano y largo plazo, asegurando un beneficio sostenido en la salud y calidad de vida del paciente. Los criterios recomendados para avanzar con una cirugía bariátrica incluyen:
Ausencia de causas endócrinas que expliquen el exceso de peso
Comprensión de la técnica quirúrgica y compromiso con el seguimiento postoperatorio
Fracaso en tratamientos médicos previos
Evaluación favorable del equipo de salud mental
Buena adaptación psicosocial
Además, realizamos cirugía bariátrica por vía laparoscópica, lo que brinda múltiples beneficios frente a la cirugía convencional:
Menor dolor postoperatorio
Recuperación más rápida y reintegro temprano a las actividades diarias
Menor riesgo de infecciones y hernias
La cirugía metabólica está indicada principalmente para pacientes con Diabetes tipo 2 u otras afecciones metabólicas y busca mejorar o remitir la enfermedad. Entre los procedimientos más utilizados se incluyen el Bypass Gástrico, la Manga Gástrica y derivación biliopancreática entre otras.
Disminuye o elimina la necesidad de medicación oral e insulina.
Recuperación rápida gracias a la cirugía laparoscópica.
Frena la evolución progresiva de la diabetes.
Seguimiento: controles médicos para asegurar resultados.
Mejora otros trastornos metabólicos asociados: hipertensión, colesterol etc
La intervención puede generar una mejoría rápida en el control glucémico. La “remisión” es el término adecuado, ya que la diabetes es una enfermedad crónica.
Remisión parcial: niveles subdiabéticos por más de 1 año, sin medicación.
Remisión completa: valores normales de glucosa por más de 1 año, sin medicación.
Remisión prolongada: remisión completa sostenida por más de 5 años (considerada cura funcional).
Se recomienda esta intervención en pacientes con ciertas características clínicas que dificultan el control de la diabetes con medicamentos.
IMC entre 30 y 35.
Diabetes tipo 2 con menos de 10 años de evolución.
Necesidad creciente de antidiabéticos orales o insulina.
Control glucémico deficiente a pesar del tratamiento.
La cirugía bariátrica no es una solución mágica: reduce el tamaño del estómago, pero no modifica por sí sola los hábitos alimentarios ni el estilo de vida. Por eso, en Corengia el enfoque nutricional es clave antes y después de la intervención.
Nuestro equipo acompaña al paciente en el cambio real de hábitos, diseñando planes personalizados que se adaptan a su rutina, su contexto y sus objetivos. El compromiso con la alimentación saludable y el seguimiento son determinantes para sostener los resultados a largo plazo.
Antes de la cirugía
Dieta hipocalórica rica en proteínas, fraccionada en 5-6 comidas pequeñas.
En las últimas semanas, se implementa una dieta líquida especial para reducir el tamaño del hígado
Se trabaja en nuevos hábitos: masticación consciente, elección de alimentos, porciones pequeñas y separación de líquidos y sólidos.
Después de la cirugía
Fase 1 – Líquidos claros: hidratación continua con pequeños sorbos para evitar náuseas, dolor o vómitos.
Fase 2 – Líquidos completos: incorporación de proteínas líquidas y suplementos para favorecer la cicatrización y preservar masa muscular.
Fase 3 – Semisólidos/purés: texturas blandas y procesadas en porciones pequeñas, priorizando proteínas de fácil digestión.
Fase 4 – Blanda: alimentos suaves y cocidos que faciliten la digestión sin generar malestar ni distensión.
Fase 5 – Sólidos: reintegración progresiva de alimentos, respetando la saciedad, el tamaño reducido del estómago y la tolerancia individual.
Lo que dicen nuestros pacientes
Historias reales de personas que transformaron su vida
La actividad física es un pilar fundamental antes y después de la cirugía bariátrica. Pasar del sedentarismo a una vida activa no solo mejora el estado general del cuerpo, sino que potencia los resultados del tratamiento, reduce complicaciones y mejora la calidad de vida. En Corengia, cada plan de ejercicio es personalizado y se adapta a la capacidad física inicial del paciente.
¿Por qué es importante moverse?
El ejercicio mejora la capacidad aeróbica y la fuerza muscular.
Aumenta el gasto calórico y el metabolismo basal.
Reduce la grasa abdominal y mejora el índice cintura/cadera.
Disminuye el estrés, la ansiedad y previene la depresión.
Ayuda a controlar la presión arterial, colesterol, triglicéridos e insulina.
¿Qué tipo de entrenamiento se recomienda?
Entrenamiento aeróbico: aumenta la capacidad cardiorrespiratoria, favorece la quema de grasa (sobre todo abdominal) y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Entrenamiento de fuerza: incrementa masa muscular, reduce grasa visceral, mejora el metabolismo en reposo y previene lesiones.
Entrenamiento mixto: combina ambos métodos y ofrece los mayores beneficios generales: mejora la composición corporal, la fuerza y la salud cardiovascular.
¿Con qué frecuencia y cómo se entrena?
Ejercicio aeróbico: mínimo 150 minutos semanales al principio, progresando hasta 60 minutos diarios. Actividades sugeridas: caminata, bicicleta, etc.
Entrenamiento de fuerza: 3 a 5 sesiones semanales con cargas del 40% al 80% del esfuerzo máximo, en series de 8 a 12 repeticiones. Se trabajan grupos musculares grandes con máquinas o bandas elásticas (pectoral, hombros, piernas, brazos, abdomen, espalda).
La obesidad suele ir acompañada de presión social y prejuicios que afectan la salud física y psicológica, promoviendo el aumento de peso. El estigma se manifiesta en exclusión, burlas, discriminación educativa y laboral, generando estrés, ansiedad y menor calidad de vida. Contar con apoyo social (familiares, amigos, grupos) ayuda a mitigar estos efectos y favorece la pérdida de peso tras la cirugía. En ausencia de este apoyo, se recomienda asistir a grupos bariátricos o buscar acompañamiento psicológico profesional.
Antes de operarse, el paciente debe evaluar si está realmente preparado para modificar sus hábitos. La cirugía no debe ser vista como una solución mágica. Es clave construir una rutina realista con alimentación saludable y ejercicio sostenido. Las metas deben ser claras, medibles y adaptadas a la vida cotidiana del paciente para evitar frustraciones y rebotes.
La cirugía requiere una evaluación psicológica previa para determinar la idoneidad del paciente. Se analiza:
Hábitos alimentarios: La bulimia activa o atracones frecuentes son contraindicaciones absolutas.
Comprensión del procedimiento: En casos de discapacidad intelectual se evalúa el soporte familiar.
Trastornos mentales graves: Contraindicados (esquizofrenia, bipolaridad, adicciones activas, depresión severa). Los trastornos de la conducta alimentaria como bulimia o atracón también son contraindicación si están activos.
La adicción a la comida involucra ansiedad, abstinencia, culpa, y es comparable a la adicción a sustancias. Comúnmente se origina en la infancia como forma de lidiar con el estrés. Las dietas restrictivas pueden empeorar el ciclo de compulsión y ansiedad.
Comer sin control, incluso estando lleno.
Uso de la comida para calmar el estrés.
Obsesión por ciertos alimentos.
Tras una cirugía bariátrica, muchas personas experimentan una importante reducción de peso. Como parte de nuestro enfoque integral, ofrecemos la posibilidad de acceder a cirugías plásticas reparadoras que contribuyen no solo a mejorar la estética, sino también el bienestar físico y emocional del paciente.
¿Cuál es el objetivo de la cirugía plástica post bariátrica?
Brindar tono y tensión a los tejidos
Restablecer el equilibrio estético y funcional del contorno corporal
Favorecer una mejor calidad de vida
Tipos de cirugía post-bariátrica
Body Lift Superior: corrige brazos, tórax y mamas.
Body Lift Inferior: aborda abdomen, glúteos y muslos.
Procedimientos quirúrgicos más frecuentes
Lipectomía en cinturón
Lifting de brazos
Lipectomía de tronco
Cirugía mamaria
Lifting de muslos
La cirugía plástica post bariátrica se indica cuando el paciente ya ha superado la fase activa de pérdida de peso, está clínicamente estable y su cuerpo se encuentra en condiciones de ser modelado, aunque no haya alcanzado aún el peso ideal. Los candidatos ideales son personas con exceso de piel, jóvenes o en buen estado de salud, que ya hayan estabilizado su peso. En cambio, quienes todavía continúan bajando de peso deben posponer la intervención.
Es la especialidad médica encargada del diagnóstico y tratamiento de enfermedades que requieren procedimientos quirúrgicos. Comprende operaciones del aparato digestivo (tracto gastrointestinal, sistema hepato-bilio-pancreático) y la reparación de hernias y eventraciones de la pared abdominal.
Abdomen agudo: Dolor abdominal intenso y repentino, por causas inflamatorias, oclusivas, perforativas o traumáticas. Requiere atención urgente; la laparoscopía puede ser diagnóstica y terapéutica.
Acalasia: Es un trastorno en el músculo final del esófago (esfínter esofágico inferior) que no permite una apertura normal durante la deglución (falta de relajación).
Reflujo Gastro Esofágico: El esfínter esofágico inferior no cierra bien y suben los jugos gástricos.
Hernias (Inguinal, Epigástrica, Umbilical): Salida de órganos por un defecto de la pared abdominal.
Litiasis Vesicular (Cálculos en la Vesícula): Formación de piedras en la vesícula que causan dolor, sobre todo tras comidas grasas.
Wegovy® es un medicamento inyectable aprobado para el tratamiento de la obesidad. Forma parte de un plan integral que incluye una alimentación reducida en calorías y aumento de la actividad física. Es especialmente útil para pacientes que no califican o no desean realizarse una cirugía bariátrica.
¿Cómo actúa?
Wegovy® contiene semaglutida 2.4 mg, un agonista del receptor GLP-1.
Reduce el apetito, mejora el control glucémico y favorece la pérdida de peso sostenida.
Disminuye el riesgo de eventos cardiovasculares graves en pacientes con obesidad.
Candidatos ideales
Adultos con obesidad (IMC ≥ 30) o con sobrepeso (IMC ≥ 27) con comorbilidades.
Niños desde los 12 años con obesidad.
Pacientes que no pueden o no desean someterse a cirugía.
Personas que ya han probado otras estrategias sin éxito.










